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Parque Natural de Redes
Ficha Descriptiva

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Descripción
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Área de montaña
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Estado legal
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Declarado por Ley 8/96. Plan Rector de Uso y Gestión, aprobado por Decreto 27/99
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Superficie
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37.803 ha
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Localización
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Concejos de Caso y Sobrescobio
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Accesos
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Desde Oviedo, por la Carretera Regional AS-17. Desde Infiesto, por la Carretera Comarcal AS-254
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Vegetación representativa
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Hayedos
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Fauna representativa
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Rebeco, corzo, venado, urogallo cantábrico y aves rapaces
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Otras figuras de protección
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Declarado Lugar de Importancia Comunitaria de Redes. Declarado Zona de Especial Protección para las Aves de Redes. Declarado Reserva de la Biosfera de Redes
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Localización

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El Parque Natural de Redes se localiza en el sector centro oriental de la Cordillera Cantábrica, incluyendo por completo y exclusivamente el territorio administrativo correspondiente a los Ayuntamientos de Caso y Sobrescobio.
La propuesta que en su momento realizaba el PORNA incluía además el concejo de Ponga. Sin embargo, llegado el momento de la declaración, la Ley 8/96 recogió únicamente los concejos de Caso y Sobrescobio, en gran parte debido a su difícil comunicación con el territorio pongués, más relacionado con el área de los Picos de Europa.
El acceso más fácil al Parque se realiza desde el centro de la región por la Carretera Regional AS-17, que desde Langreo cruza el Parque en dirección noroeste-sudeste para salvar la Cordillera Cantábrica por el Puerto de Tarna. Desde el oriente de la región, puede accederse a través de la Carretera Comarcal AS-254, que supera la Sierra de Giblaniella por la Collada de Arniciu para relacionar las villas de Infiesto y Campo de Caso.
La red viaria del Parque se completa con diferentes carreteras de menor orden que arrancan de la Regional AS-17 y dan servicio a los diferentes valles en que fisiográficamente se organiza el Parque. Se trata principalmente de la carretera municipal que se dirige a la aldea casina de Caleao y la Local SC-2, que siguiendo el valle del Alba alcanza las aldeas coyanas de Agues y Ladines.
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Características del Territorio

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El Parque de Redes es un territorio de montaña de escarpado relieve, con variaciones de altitud que van de los 2.104 m de la cumbre del Pico Torres a los 350 m del río Nalón en su punto más bajo.
El Nalón nace en el extremo suroriental y cruza la casi totalidad del Parque diagonalmente, siguiendo la Falla de Ventaniella, estructura que debilita el sustrato rocoso de la línea imaginaria que va del Puerto de Tarna a Avilés. La mayor parte del territorio se articula en torno a ese cauce. A su lado discurre la carretera de la Red Regional AS-17 y se han construido las principales poblaciones: El Campo, capital municipal de Caso, y Rioseco, capital de Sobrescobio. A la izquierda del valle confluyen casi perpendicularmente las aguas afluentes de los ríos Monasterio, Caleao y Alba que se precipitan desde las altas sierras que separan el Parque de la provincia de León y el concejo asturiano de Aller. A la derecha confluye el río Orlé que desciende desde los cordales de Ponga y Pandemules, límite con los concejos de Ponga y Piloña. Sólo un pequeño área al norte de ambos concejos y superada la Collada de Arniciu drena hacia la cuenca del Sella.
El poblamiento se distribuye a lo largo de esos valles, al amparo de las condiciones climáticas más benignas, la cercanía del agua y la existencia de fértiles vegas fluviales. La población del Parque ronda los tres mil habitantes, distribuidos en las casi veinte entidades de población del concejo de Caso y las ocho del concejo de Rioseco. En Caso los núcleos de población más importantes son El Campo, capital municipal, Barrio y Caleao, todos ellos cercanos a los doscientos habitantes. Con algo más de cien destacan Coballes, La Felguerina, Orlé, Bezanes, Soto y Tanes. En Sobrescobio las poblaciones más importantes son Rioseco, capital municipal con casi cuatrocientos habitantes, y Campiellos.
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La mayor parte de dicha población se dedica a la actividad ganadera, principalmente ganadería extensiva de montaña, en la que debe destacarse una raza de vacuno autóctona y legalmente protegida la casina o asturiana de la montaña. Sin embargo, son muchos los vecinos de Caso y Sobrescobio empleados en actividades industriales y mineras que se desarrollan el concejo vecino de Laviana.
En el territorio del Parque se conservan excelentes ejemplos de la fauna y vegetación que caracterizan a la montaña asturiana. Espléndidos hayedos recubren las laderas de umbría y en su seno aún perviven el oso, el urogallo, el rebeco, el corzo o el venado. Sin embargo, son dos sus principales factores diferenciales. En primer lugar, la extensión de sus masas forestales, que hacen del Parque el territorio más arbolado de la región. En segundo lugar, el importante papel que juegan los recursos hídricos, cuya conservación ha sido una de las principales causas para la protección legal. En Redes nace el mayor de los ríos de todo el litoral cantábrico, el Nalón, cuya cuenca recoge las aguas de casi 4.900 km2, más de la tercera parte de la superficie de Asturias. En Redes existen además dos de los mayores embalses de Asturias: el de Rioseco y el de Tanes. El primero se destina al abastecimiento de aguas de la cuenca central asturiana, de él beben gran parte de la población de Oviedo, Gijón, Avilés, Llanera, Siero, Noreña, San Martín del Rey Aurelio, Laviana, Corvera, Illas, Gozón, Carreño y Castrillón. El segundo se destina al aprovechamiento eléctrico.
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Geología

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Desde el punto de vista geológico, la cabecera del río Nalón se sitúa dentro de lo que se ha denominado la Unidad del Ponga, en la Región de Mantos de la Zona Cantábrica, que es el sector más externo del Macizo Hespérico en el noroeste de la península.
Estratigráficamente, el territorio se caracteriza por la presencia de un sustrato de edad paleozoica con gran variedad litológica. La sucesión de materiales puede considerarse dividida en dos unidades, separadas entre sí por una importante laguna estratigráfica. La unidad inferior se encuentra integrada por las formaciones Calizas de Láncara, Pizarras y Areniscas de Oville y Cuarcita de Barrios, con edades comprendidas entre el Cámbrico y el Ordovícico. La unidad superior, en la que predominan los materiales de edad carbonífera, agrupa la formación Arenisca de Ermita y las de Baleas, Vegamián, Alba, Barcaliente, Beleño, Escalada y Fito, caracterizadas por la alternancia de pizarras y calizas.
Desde el punto de vista estructural, el rasgo más destacado de esta región viene dado por la presencia de un conjunto de cabalgamientos de trazado cartográfico sinuoso, debido a la existencia de pliegues transversales a sus trazas.
Existe, además, un importante conjunto de fracturas que cortan a ambos grupos de estructuras, presentando algunas de ellas una gran extensión lateral.
El resultado es un relieve muy abrupto, que se manifiesta en pendientes elevadas y un alto gradiente de altitudes, más de la mitad del territorio se sitúa por encima de los 800 m y más del 40% tiene pendientes superiores al 50%. Los principales cordales se destacan sobre los roquedos más compactos calizos y cuarcíticos. Al contrario, los sutratos más blandos, pizarras y areniscas han permitido la incisión de los cursos de agua en el terreno para formar angostos valles, que en las áreas más bajas de la cuenca se abren dando lugar a la formación de amplias vegas.
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En las áreas de mayor altitud se conservan aún numerosas evidencias del modelado glaciar del relieve durante el Plesitoceno. Dicho modelado se manifiesta en amplios valles glaciares, pequeños depósitos morrénicos y algunos circos y cubetas en las orientaciones más umbrías. A su vez en las áreas de roquedo calcáreo la disolución de las calizas por la acción química del agua de lluvia da lugar a la aparición de diferentes formas kársticas como lapiaces, simas, dolinas y uvalas.
A todo ello, se añade la acción de los procesos de gravedad, que ha determinado la evolución de las vertientes por mecanismos tan variados como la reptación superficial, grandes movimientos en masa, caída de rocas, la arroyada y el desarrollo de aludes de nieves.
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La Vida Vegetal

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La vegetación del Parque Natural de Redes destaca por su carácter eminentemente forestal, suponiendo los bosques maduros un 33% del territorio. Este porcentaje da una idea del grado de conservación de la masa forestal que, por su densidad y escasa fragmentación, constituyen un valiosísimo reducto de los hoy escasos bosques iberoatlánticos.
Fitogeográficamente, se trata de un área a caballo de las dos grandes provincias que pueden reconocerse en Asturias: la Cantabroatlántica y la Orocantábrica, la segunda de continentalidad más acusada. La provincia Cantabroatlántica se limita a las áreas de menor altitud, principalmente en el concejo de Sobrescobio, y la Orocantábrica incluye la mayor parte del Parque.
Los bosques que se encuentran mejor representados son los correspondientes a las comunidades maduras de las series oligotrófica y eutrófica del haya. Hayedos de ambos tipos se extienden por la mayor parte de las laderas orientadas a umbría y llegan a ocupar algo más de la cuarta parte del Parque.
El resto de los bosques son principalmente robledales albares, abedulares y rebollares. Los robledales albares ocupan en el Parque gran parte de las laderas de solana y las laderas bajas de umbría, donde suponen apenas un 3% de la superficie del Parque. En el pasado debieron tener mayor extensión, sin embargo gran parte de su área de distribución ha sido ocupada por plantaciones de castaño. Los abedulares se sitúan sobre terrenos silíceos formando una estrecha franja en el límite superior del bosque, por encima del área ocupada por los hayedos. Los rebollares, por último, ocupan áreas muy concretas de escasa pluviosidad y orientación solana, en laderas de escasa altitud.
Tras los bosques, las formaciones vegetales mejor representadas son sin duda pastizales y plantaciones de castaño. Las plantaciones de castaño han ocupado lo que en otros tiempos debieron ser robledales y carbayedas. La proliferación del castaño en la zona parece haberse iniciado a finales del siglo XIX, con motivo de su uso como elemento estructural en la actividad minera de carbón, que entonces nacía en la cuenca central de Asturias.
Prados y pastizales suponen casi el 15% de la superficie del Parque. Principalmente se trata de pastizales de diente que son aprovechados durante los meses de verano en régimen comunal.
En cuanto a la flora debe señalarse la presencia de un amplio abanico de especies incluidas en Catálogo de Flora Amenazada del Principado de Asturias. Entre las especies características de los medios forestales destaca, además del acebo y el tejo distribuidos ampliamente por toda la región, la helechilla (Trichomanes speciosum) presente en el seno de las alisedas de Tarna.
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En el Lago Ubales, en Caso, se conserva aún una población de helecho juncal (Isoetes velatum subsp. asturicense), especie que en Asturias aparece sólo en otra localidad: la Laguna de Arbás, en el Parque Natural de las Fuentes del Narcea y del Ibias. Las turberas del Pico Vamartín, también en Caso, son la única localidad asturiana del junco lanudo (Eriophorum vaginatum) y en los tremedales y cervunales de Tarna crece el licopodio alpino (Diphasiastrum alpinum), primitivo helecho citado además de en Tarna en Vega Redonda, Picos de Europa.
En los pastos de montaña del Parque no es rara la presencia de los narcisos Narcisus pseudonarcissus subsp. leonensis y Narcisus asturiensis. Por último, en las áreas subalpinas de roquedos silíceos, junto las matas dominantes de enebro rastreo, brecina y arándano puede aparecer la afamada por sus virtudes terapéuticas genciana (Gentiana lutea).
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La Vida Animal

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En el Parque Natural de Redes habitan la mayor parte de los vertebrados descritos en Asturias. Se han catalogado hasta cincuenta especies de mamíferos, ciento treinta de aves, diez de anfibios, diez de reptiles y cuatro de peces.
Entre los mamíferos destacan por su interés en la conservación o cinegético el oso pardo (Ursus arctos), el lobo (Canis lupus), el jabalí (Sus scrofa), el corzo (Capreolus capreolus), el ciervo o venado (Cervus elaphus), el rebeco (Rupricapra pyrenaica parva) y las liebres europea (Lepus europaeus) y de piornal (Lepus castroviejoi).
El oso pardo fue habitual en Redes hasta el siglo pasado. Sin embargo actualmente su presencia es sólo ocasional, pudiendo aparecer ejemplares procedentes de las montañas leonesas de Riaño o Mampodre. En cualquier caso, el Parque supone un enclave excepcional de cara a la recuperación de la subpoblación oriental de esta especie en la Cordillera Cantábrica. Del lobo, sí existen en el Parque algunas áreas estables de cría. En cuanto a la fauna cinegética destacan las poblaciones de venado, unos dos mil ejemplares, y rebeco. La evolución de la población de rebeco es especialmente significativa, pues en el año 1945, momento de declaración del Coto Nacional de Caza de Reres se censaron únicamente unos sesenta ejemplares, llegándose a alcanzar con el tiempo una población de tres mil, que seguramente se vea notablemente mermada debido a los recientes brotes de sarna.
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Las aves más representativas del Parque son el urogallo (Tetrao urogallus), el águila real (Aquila chrysaetos), el alimoche (Neophron percnopterus), el azor (Accipiter gentilis), el halcón peregrino (Falco peregrinus), el pico mediano (Dendrocopos medius) y el pito negro (Dryocopus martius). Entre las aves de montaña debe citarse la perdiz pardilla (Perdix perdix), el treparriscos (Tichodroma muraria) y el gorrión alpino (Montifringilla nivalis).
El Parque Natural mantiene el principal núcleo de urogallo en el oriente asturiano, que podría suponer del orden del diez por ciento de la población asturiana. El águila real y el alimoche, las dos grandes rapaces de Redes, anidan en los riscos más escarpados. El Parque Natural constituye un enclave de gran importancia para estas aves, pues dentro de sus límites nidifican al menos cinco o seis parejas de águila real y tres de alimoche.
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Otros Valores

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Entre los principales valores culturales del Parque Natural de Redes debe situarse sin duda la vaca casina o asturiana de las montañas, raza catalogada como en peligro de extinción por la normativa estatal. Se trata de un animal de pequeña talla, con un peso medio de 350 kg y una alzada de 1.40 m, pero de aspecto vigoroso, color rojizo o castaño y gran rusticidad, característica muy apropiada para una explotación en régimen extensivo en pastos de montaña durante buena parte del año.
La leche de la asturiana de las montañas era utilizada tradicionalmente para la elaboración artesanal del queso casín, un queso de color amarillo y sin corteza que se decora exteriormente con dibujos geométricos estampados mediante moldes de madera, arnios. La masa es dura y homogénea, de sabor fuerte y picante, con un altísimo contenido en grasa, que llega a superar el 50% en el extracto seco.
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Protección Legal

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El Parque Natural de Redes fue declarado por Ley 8/96, de 27 de diciembre, del Principado de Asturias. De acuerdo con ésta, los objetivos de la declaración son:
- El mantenimiento del estado y funcionalidad de los ecosistemas y la protección de las especies y su hábitat.
- La mejora de la calidad de vida de los habitantes del Parque.
- La promoción del conocimiento del Parque y sus valores naturales y culturales.
- El mantenimiento y mejora de la calidad de las aguas.
El desarrollo posterior de dicha Ley llevó a la constitución de dos órganos colegiados para la gestión del Parque, la Junta del Parque y la Comisión Rectora. La primera es un órgano consultivo integrado por treinta miembros que representan a la Administración del Principado de Asturias, las Administraciones de los Ayuntamientos de Caso y Sobrescobio y asociaciones de hosteleros, ganaderos, cazadores, conservacionistas o instituciones como la Universidad de Oviedo. La Comisión, en cambio, tiene un carácter más ejecutivo e integra a representantes de las diferentes Administraciones implicadas en la gestión del Parque.
La planificación y regulación de las actividades se realiza mediante dos instrumentos principales: un Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) y un Plan de Desarrollo Sostenible (PDS). Estas herramientas deben ser tramitadas y aprobadas conjuntamente y tienen una vigencia cuatrienal.
En la actualidad el Parque Natural de Redes tiene en vigor su II PRUG y PDS (aprobados por Decreto 48/2006).
El PRUG establece las normas y pautas a seguir para la consecución de los objetivos de declaración del Parque. Para ello se utilizan las siguientes herramientas de gestión:
- Zonificación del territorio, en áreas de diferente categoría, en cada una de las cuales se establecen diferentes criterios de protección.
- Regulación de los usos, estableciendo su grado de compatibilidad con la conservación de los valores del espacio y condicionando su ubicación y desarrollo.
- Normativa sectorial que establece los usos permitidos, no permitidos y autorizables, regulando las actividades con incidencia en el Parque.
- Planes de actuación para campos concretos, que potencian significativamente la consecución de los objetivos generales.
En función de las características del territorio, tanto medioambientales como en lo referente a los usos o actividades que en el se desarrollan, se ha zonificado el Parque en cinco categorías:
- La Zona de Uso General, se caracteriza por su mayor grado de modificación del medio natural y presencia humana continuada. Es coincidente con los núcleos de población, fincas adscritas a esto núcleos, áreas dotacionales o de equipamientos y zonas de dominio público de las infraestructuras de comunicación. Se considera un área apta para la implantación de las actividades, infraestructuras, equipamientos y dotaciones al servicio tanto de la población local, como de los visitantes.
- La Zona de Uso Agropecuario se aplica a áreas de fuerte implantación de actividades agrarias y de actividades forestales productivas. Este tipo de usos tradicionales conforman un paisaje característico con valores propios muy notables. Alberga comunidades naturales de menor fragilidad y adaptadas, por sus particulares características, a una explotación moderada. Además de para estos usos, es apta para las actuaciones tendentes a la mejora de la producción forrajera y el acondicionamiento de accesos existentes, adecuadamente ordenadas de modo que sean compatibles con la conservación del medio.
- La Zona de Alta Montaña se caracteriza por la presencia de sistemas naturales no arbolados (pastizales y matorrales), situados por encima del límite altitudinal del bosque, sobre los 1.700 m de altitud, y en el límite sur del Parque desde el Puerto de Tarna hasta el Collado de La Tabierna. Son lugares de fragilidad media o alta ante posibles acciones que podrían ocasionar efectos irreversibles en los procesos ecológicos o en sus comunidades. La vocación de esta zona será el mantenimiento de los usos tradicionales y de las actividades deportivas y recreativas de baja incidencia ambiental, en especial el senderismo, excursionismo y actividades afines.
- La Zona de Uso Restringido Especial incluye a aquellas áreas en las que se de alguna de las siguientes circunstancias: presencia de sistemas naturales bien conservados sometidos un uso tradicional muy moderado; presencia de valores ecológicos relevantes (en especial especies o hábitats protegidos); fragilidad media o alta ante posibles acciones que podrían ocasionar efectos irreversibles sobre los procesos ecológicos o comunidades y las zonas de captación de agua de los núcleos de población. En ella se ha de evitar cualquier presión diferente a la derivada de los usos agrarios tradicionales y en ella se podrán potenciar actuaciones de restauración de ecosistemas.
- La Zona de Reserva Ecológica incluye a aquellas áreas propiedad de la Administración Regional o gestionadas por ésta, que contienen sistemas naturales bien conservados y valores ecológicos relevantes, especialmente por acoger hábitats de interés o poblaciones de especies amenazadas. También se incluyen bajo esta catalogación las zonas de propiedad comunal en las que previo acuerdo entre los titulares y la comisión Rectora se desarrollen actuaciones cuyo objeto sea la conservación de valores ecológicos. Por último, se incluyen aquellas áreas que sean representativas de hábitats singulares o de alta fragilidad, con presencia de ecosistemas en estado natural no sometidos a manejo o presión, o utilizadas como área de cría o refugio de especies catalogadas. Por sus características son áreas especialmente restrictivas.En el PRUG vigente no se incluye ningún área bajo la catalogación de Zona de Reserva Ecológica. En caso de que se considerara necesario o conveniente, la declaración podría realizarse mediante la tramitación puntual del documento.
El PDS pretende ser un instrumento de planificación complementario al PRUG y sus objetivos concretos se centran en:
- Diseñar estrategias de actuación que contribuyan al relanzamiento socioeconómico en el ámbito del Parque, sin menoscabo de los valores que se pretenden preservar.
- Compensar socioeconómicamente a la población afectada por esta figura de protección.
- Establecer las líneas maestras para que las inversiones públicas contribuyan a la conservación y al desarrollo económico compatible del territorio.
- Crear un instrumento válido de gestión para las administraciones implicadas, que sirva de marco de coordinación y que permita programar y temporalizar políticas a medio plazo.
En este sentido el PDS constituye el documento marco para hacer realidad el desarrollo sostenible en el ámbito del Parque.
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