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Modalidades de Caza


La forma en que debe realizarse la cacería en función de la pieza que se pretenda cobrar se establece anualmente a través de la Disposición General de Vedas. En general se consideran, para la caza mayor, las modalidades de rececho y batida y, para la caza menor, las modalidades de caza en mano y al salto.




  • Caza Mayor

  • Rececho
    Consiste en la búsqueda activa de la pieza, efectuando luego un acercamiento sigiloso a la misma para darle muerte. Intervienen un único cazador y un guarda que supervisa la cacería, siendo necesario en muchos casos la presencia de algún auxiliar para el transporte de los animales, sobre todo en el caso de venados, gamos o jabalíes, e incluso la presencia de perros de sangre, como el teckel, cuando la pieza queda herida y es necesario seguir su rastro.

    Resulta fundamental el conocimiento del terreno, las querencias de los animales, su abundancia y localización, función desarrollada por el guarda, por lo que su compañía no se limita únicamente a labores de vigilancia y control, sino que resulta imprescindible para obtener éxito en la cacería.

    Otro aspecto básico es la utilización de una buena óptica, tanto para la localización de la pieza (prismáticos, telescopio terrestre), como para efectuar el disparo (rifles dotados de mira telescópica), dado que estos suelen efectuarse de forma general a distancias relativamente grandes. El equipo ha de ser lo más cómodo y ligero posible, sin olvidar las correspondientes prendas de agua, tan necesarias en la región asturiana. El arma que se suele utilizar en los recechos es el rifle de cerrojo en unos calibres que, aunque variarán dependiendo del tipo de pieza a abatir, no suelen ser demasiado grandes, como el 30-06 Springfield o el .270 Winchester, buscándose que aporten precisión, dado lo escaso de las oportunidades de disparo durante el rececho y la necesidad de aprovechamiento de las mismas.

    En Asturias esta modalidad es practicada sobre rebeco, venado, corzo, y gamo macho, por un solo cazador acompañado por el Guarda o el Guía de caza. En la normativa se recogen dos tipos de recechos:

    Rececho trofeo: Modalidad practicada sobre rebeco macho y hembra, venado macho, corzo macho y gamo macho, de características propias de trofeo.

    Otras cacerías: Modalidad practicada sobre rebeco macho y hembra (no homologable), venado macho (no homologable), jabalí, corzo hembra, venado hembra, gamo hembra y menor. En el caso de otras cacerías practicadas sobre rebeco, hembra y macho, y venado macho, las características de los ejemplares se determinan por criterios técnicos del Servicio de Caza y Pesca Fluvial.

    Con carácter general para las cacerías de ejemplares no homologables de rebeco macho y hembra y de venado macho no homologable se habilita un sistema de control sobre los animales abatidos, que se desarrolla en el Plan de Caza de las Reservas Regionales de Caza.

    El rececho de jabalí se practica en aquellas áreas en las que no se programan batidas por ser frecuente la presencia de oso pardo (Ursus arctos), según Resolución de 3 de julio de 2003, entre el 1 de diciembre y el 15 de agosto, por otras causas justificadas y las programadas en el Plan de Caza de las Reservas Regionales de Caza.

    Selectiva: Modalidad de rececho que se practica con el objeto de eliminar ejemplares de la especie que se determine con poco futuro. Se practica sobre gamo vareto y excepcionalmente sobre otras especies.

    En las Reservas Regionales, el rececho exige el pago de una tasa previa o cuota de entrada que se incrementa si se logra el trofeo en función de la calidad de éste (cuota complementaria).

    La duración de los permisos es variable y oscila entre uno y tres días en función de la especie de que se trate y del tipo de cazador.


    DURACIÓN
    Tipo de rececho Cazador turista Cazador no turista
    Rebeco (trofeo macho), venado (trofeo macho) y gamo (trofeo macho) 3 días 2 días
    Rebeco macho y hembra (no homologables) - 2 días
    Venado (macho no homologable) - 1 día
    Venado (hembra), gamo (hembra) 2 días 1 día
    Gamo (vareto selectivo) - 1 día
    Jabalí 2 días 1 día
    Corzo (hembra) 2 días 1 día
    Corzo (macho) 4 días 3 día

    Batida
    Es una modalidad de caza practicada por cuadrillas organizadas en dos grupos. Uno de ellos, el de los batidores o monteros, auxiliados generalmente por perros, avanza acosando a las piezas para que abandonen su lugar de refugio o encame. El otro, el de los cazadores, se sitúa estratégicamente dominando la línea de huida de las piezas para darles muerte.

    El número de monteros y cazadores depende de las características del terreno cinegético. En Asturias en las Reservas Regionales de Caza las limitaciones de número de cazadores, monteros y perros son las establecidas en el Reglamento de Caza, así como en el Plan de Caza de las Reservas. Los cazadores que figuran en el permiso como reservas, pueden participar en la cacería tan sólo cuando alguno de los titulares no pueda iniciar la misma, no admitiéndose sustituciones una vez iniciada la cacería. En el resto de terrenos cinegéticos cada una de las cuadrillas esta formada por un mínimo de 8 cazadores y un máximo de 15, auxiliados por un máximo de 10 batidores o monteros, que no pueden portar armas ni productos de pirotecnia. En las batidas, está autorizado el empleo de perros hasta un máximo de 10. En las batidas de venado se autoriza el empleo de un máximo de 5 perros.

    El tradicional uso de la escopeta como arma para la caza mayor ha ido progresivamente desapareciendo en favor de los rifles, armas mucho más precisas y mortíferas, con una gran variedad de calibres y sistemas de funcionamiento (rifles de palanca, de cerrojo, semiautomáticos, express), adquiriendo una mayor efectividad con las modernas lentes telescópicas. Además, es común la utilización de walkie-talkies que permiten una inmejorable comunicación entre todos los miembros de la cuadrilla.

    La batida es profusamente utilizada para la caza del jabalí y menos frecuentemente para la caza de corzo, rebeco o hembras de venado, no permitiéndose en este último caso el empleo de perros, salvo particularidades recogidas en el Plan de Caza de las Reservas.


    Hoy día, la caza de jabalí en batida puede considerarse la modalidad de caza mayor más popular en Asturias, con una gran especialización en lo que a perros y monteros se refiere. En ellas se localiza, gracias a huellas, señales y el buen hacer de sabuesos y grifones como perros más habituales, el lugar concreto de encame de los suidos con una gran precisión. Todo esto unido a las modernas armas de fuego y otras ventajas como miras o emisoras proporcionan cada vez mejores resultados para los amantes de esta modalidad.


    La duración de los permisos de batida es de 1 día para cazadores no turistas y 2 para cazadores turistas.



  • Caza Menor

  • Caza al Salto
    Es la modalidad de caza más habitual para las especies de pluma en el Principado de Asturias. Es realizada por un único cazador que recorre el campo, generalmente auxiliado por perros cuya misión es localizar la pieza, señalarla o levantarla, dando tiempo al cazador a efectuar el disparo, y posteriormente cobrarla, si el disparo ha sido certero. Mediante esta técnica se abaten aves como perdices rojas, arceas, faisanes, codornices o agachadizas. Para otras especies como la paloma torcaz o los zorzales no suelen utilizarse perros, salvo en raras excepciones y exclusivamente dirigidos al cobro de las piezas, siendo el cazador el que debe localizar las aves, aplicando su conocimiento del terreno y de las querencias de los animales.

    Los perros utilizados suelen ser perros de muestra, como el pointer, el setter inglés, el más utilizado por su largo pelo que le permite adentrarse en los espesos matorrales, o el braco alemán, en el caso de las aves. Sin embargo para especies como el zorro o la liebre lo que se utilizan son perros de rastro.

    Se trata de una modalidad muy popular entre los cazadores asturianos y la más utilizada para la caza de la arcea, la especie reina entre la caza menor del Principado.



    Caza en Mano
    Es una variante de la caza al salto en la que intervienen un grupo de cazadores que avanza en línea levantando a las piezas. Igualmente, suelen ayudarse de perros, siendo su función idéntica a la que realizan en la caza al salto.

    En las Reservas Regionales de Caza de Asturias, la caza en mano se autoriza a grupos de entre cuatro y seis cazadores que se ayudan de un máximo de ocho perros y son acompañados por un guarda durante una jornada completa de caza. Está dirigida exclusivamente a la captura de arcea.



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